Interruptores y enchufes rústicos de porcelana

Los interruptores y enchufes rústicos normalmente están hechos en porcelana. Convirtiéndose así en piezas delicadas que resultan muy originales para decorar casas de campo y viviendas con un estilo antiguo, o retro. A continuación, vamos a ver algunas consideraciones a tener en cuenta para realizar su instalación o reemplazo en una instalación eléctrica.

Instalación de los enchufes e interruptores estilo vintage.

En la actualidad, la fabricación de estos mecanismos retro tiene la única finalidad de imitar el aspecto antiguo del enchufe o interruptor, recordando a las primeras instalaciones eléctricas en el hogar allá por los años 50. En aquel entonces, el uso de la electricidad en el entorno doméstico evolucionaba poco a poco, y cada vez más hogares tenían la necesidad de disponer de una instalación con interruptores y enchufes. Como las viviendas existían con anterioridad a dicha instalación eléctrica, no se realizaba obra en las paredes para introducir el cableado y empotrar los enchufes. Por este motivo, la instalación de todos los elementos se hacía en superficie. El hecho de realizar la instalación en superficie resulta más fácil, pero es menos práctica, y menos segura desde el punto de vista eléctrico.

En el caso de los enchufes o interruptores rústicos que se venden hoy en día, la instalación se realiza en superficie, como se hacía en aquella época. Pero en este caso, el cableado queda oculto en la pared.

Los interruptores vintage vienen preparados para instalar con o sin marco embellecedor. El propio cuerpo de porcelana cuenta con un par de tornillos que sirven para fijar el interruptor en la pared. Cuando se trata de los enchufes, siempre es necesario utilizar un marco para su fijación. Estos marcos de madera se pueden comprar para una o dos piezas de porcelana.

  • Marcos de fijación para un solo elemento:

  • Marcos de madera para dos elementos. Para aquellos sitios en los que vamos a colocar un interruptor y un enchufe, o dos enchufes:

En la siguiente imagen se puede apreciar cómo se está utilizando un marco de madera para el interruptor de porcelana. En algunos casos, si el interruptor que estamos sustituyendo ocupaba un espacio mayor, el marco embellecedor es perfecto para tapar el hueco en la pared.

Interruptor rústico de porcelana.
Interruptor rústico de porcelana. Imagen de Iluminable en Pixabay.

Interruptores rústicos.

Los interruptores rústicos más comunes son de porcelana blanca, aunque también puedes encontrarlos con algún decorado. El mecanismo clásico para activar el interruptor es rotativo, tiene forma de lazo y puede ser de porcelana también o de madera, como es el caso de la imagen que veíamos anteriormente y del enlace que ponemos a continuación de Fontini. En este caso, la combinación del lazo en madera envejecida hace juego con el marco embellecedor de madera.

Al tratarse de piezas de porcelana, el mayor inconveniente que tienen este tipo de interruptores es la fragilidad del material, que ante un golpe pueden dañarse gravemente.

Enchufes rústicos.

Las especificaciones eléctricas de los enchufes rústicos permiten su instalación en cualquier instalación doméstica moderna. En concreto, estos de la marca Fontini, funcionan con los 230 voltios de la red y permiten una circulación de corriente de hasta 10 amperios. Si hablamos en términos de potencia, estaríamos diciendo que se pueden conectar en el enchufe dispositivos hasta alcanzar un consumo de 2300 W. En otras palabras, se puede decir que valdrían para cualquier habitación de la casa o el cuarto de baño, pero no serían adecuados para conectar electrodomésticos de consumo elevado como puede ser un horno o placa vitrocerámica. 

Donde colocar los interruptores y enchufes de porcelana.

Los enchufes con estilo rústico, además de su funcionalidad, aportan un valor decorativo. Por este motivo, no suelen ser económicos y su precio no es comparable con un enchufe común, normalmente fabricado en plástico.

Los lugares más recomendados para colocar los interruptores y enchufes rústicos son aquellos que quedan a la vista, los interruptores de luz junto a las puertas de las habitaciones y los que quedan en los lados del cabecero de la cama.

Por su potencia, no resulta práctico colocarlos en la cocina, que es donde podemos conectar aparatos de mayor consumo. Otro tema importante es la fragilidad de la cerámica con la que están fabricados, no es buena idea reemplazar con enchufes de porcelana aquellas tomas de corriente que se encuentran cerca del suelo. Ya que en estas zonas siempre están más expuestos a recibir golpes, incluso en ciertas ocasiones pueden quedar ocultos por muebles. Hay que tener en cuenta que los enchufes rústicos tienen un diseño bastante voluminoso, el hecho de sobresalir de la pared en exceso puede acabar siendo un estorbo para el mobiliario de la casa.

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