Métodos para limpiar un teclado con o sin luz.

Con el paso del tiempo los teclados van acumulando suciedad. Esta suciedad debido a la propia grasa de los dedos se incrusta y no se retira fácilmente con un trapo. En el caso de los teclados con retroiluminación la suciedad puede ser más llamativa por la propia luz, que la hace más destacable. Vamos a ver cómo podemos limpiar un teclado para dejarlo como nuevo.

Suciedad en los teclados.

Los teclados en general son posiblemente la mayor fuente de bacterias a la que nos enfrentamos cada día. Sobre ellos no solamente cae polvo, pelos, restos de comida etc. Cada día tocamos infinidad de objetos con nuestras manos, objetos y cosas que tocan otras personas. Aunque seas la persona que más se lava las manos del mundo siempre acabarás tocando un teclado portando cualquier tipo de suciedad, dicha suciedad se queda allí formando una colonia de gérmenes.

Después de hablar de tanta bacteria, ahora mismo muchos estarán planteándose no volver a tocar su ordenador sin guantes, pero tampoco es para tanto. Aunque pueda dar mucha pereza limpiar un teclado mecánico, lo recomendable es hacer una limpieza a fondo anualmente y una limpieza rápida cada una o dos semanas.

Limpiar teclados con luces.

Prácticamente no hay ninguna diferencia entre limpiar un teclado mecánico básico y uno con luz. Muchas personas no se plantean limpiar un teclado retroiluminado por miedo a fundir algún LED o romper directamente el circuito que ilumina el teclado. A continuación veremos que no es una tarea complicada, puedes limpiar tu teclado retroiluminado de forma totalmente segura.

Si estás pensando en cambiar tu viejo teclado, te puede interesar leer la entrada sobre los mejores teclados retroiluminados y asequibles.

Técnicas rápidas para limpiar las teclas de cualquier teclado.

Para retirar lo más grueso de la mugre que cae sobre nuestro teclado lo primero que debemos hacer es simplemente darle la vuelta y sacudirlo. Puedes darle unos pequeños golpes sobre la mesa y caerá todo aquello que se encontraba, muchas veces invisible, bajo las teclas.

Para retirar toda la porquería que no cae con facilidad existen varias formas rápidas de hacerlo:

  1. Usando un post-it. Así de fácil, pasando la parte del post-it que usamos para pegarlo en cualquier superficie se puede retirar la suciedad que hay en los laterales de las teclas.
  2. Con un viejo cepillo de dientes. Esta técnica también es muy sencilla, solo tienes que frotar con el cepillo de dientes entre las teclas y verás como se despega la suciedad. Que el cepillo sea viejo es una ventaja porque las cerdas estarán más suaves y para esta tarea puede ser más efectivo. Puedes pasar previamente un trapo húmedo por el teclado para una mejor limpieza.
  3. Bote de aire comprimido. La principal ventaja de estos botes es que concentran el chorro de aire para que salga con mucha fuerza, son muy cómodos de utilizar porque no requieren ningún esfuerzo, apuntar desde cerca la superficie que queremos limpiar y el resultado es inmediato. Este es el producto ideal para limpiar todo tipo de componentes de difícil acceso, ordenadores por dentro y ventiladores.
  4. Con una aspiradora o soplador. Uno de los métodos más evidentes para retirar la suciedad pero menos efectivo que el bote de aire comprimido. Como soplador puede valer un secador del pelo, que tenga suficiente potencia. Y el motivo por el que no es tan bueno es porque no vas a conseguir retirar mucho más que lo que sale al sacudir el teclado. El principal problema de la suciedad en nuestras teclas es que están grasientas, y por tanto el aire no tiene suficiente fuerza para arrastrar la suciedad que se encuentra adherida.

Con estas técnicas de limpieza tu teclado con luz volverá a tener un aspecto más agradable a la vista, pero si realmente quieres dejarlo reluciente presta atención al apartado sobre cómo limpiarlo a fondo.

Limpieza a fondo de un teclado mecánico.

Limpiar bien un teclado es una tarea entretenida que nos va a llevar bastante tiempo, pero tranquilo, con realizarla una vez al año es suficiente y el resultado final merece la pena. Un teclado iluminado gana mucho en apariencia cuando está limpio.

Lo que vamos a necesitar para hacer la limpieza es lo siguiente:

  1. Detergente quitagrasas y un recipiente para verter las teclas.
  2. Cepillo de dientes viejo.
  3. Extractor de teclas. Es una herramienta barata y nos va a facilitar mucho el trabajo, de todos modos no es imprescindible, las teclas de cualquier teclado mecánico salen haciendo palanca con un destornillador plano o similar.

Antes de ponerte manos a la obra, asegúrate de conocer la posición de cada una de las teclas, ya que luego tendrás que volver a ponerlas en el mismo sitio. No es necesario que las memorices, lo más fácil es tomar una foto y luego fijarte en ella para montarlo.

Lo primero que tienes que hacer, al igual que hacíamos para la limpieza rápida, es quitar lo más grueso de la suciedad antes de extraer las teclas. Valiéndote del cepillo dale unas pasadas y sacúdelo.

A continuación en el recipiente donde vas a limpiar las teclas echa suficiente agua para que queden todas cubiertas, mejor si está tibia, junto con un poco de detergente quitagrasas. Al verter todas las teclas remuévelas con las manos y déjalas en remojo un rato.

Si lo ves necesario, puedes volver a dar unas pasadas con el cepillo por la superficie del teclado sin las teclas.

Ahora toca aclarar las teclas que tenías en agua y detergente. Pásales un paño suave para retirar la grasa, que estará reblandecida.

Vuelve a aclarar todas las teclas para no dejar restos de jabón y sécalas. Puedes ponerlas al sol, o usar un secador, depende de la prisa que tengas por montar tu impecable teclado.

Higienizar el teclado.

Para terminar, después de realizar la limpieza con cualquiera de los métodos anteriores, deberías de higienizar tu teclado retroiluminado. Para ello lo mejor es utilizar alcohol isopropílico, que es desinfectante y desengrasante. Puedes conseguir alcohol isopropílico en spray y rociarlo directamente sobre el teclado.

El alcohol isopropílico no es como el alcohol etílico que usamos para las heridas. Aunque es líquido, no conduce la electricidad y se evapora rápidamente. Por ese motivo se utiliza en la limpieza de todo tipo de circuitos eléctricos.

También puedes aplicar el alcohol isopropílico con un bastoncillo de algodón, si no lo compras con pulverizador, mojándolo y pasándolo entre cada una de las teclas.

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