Cómo elegir un frontal LED barato para correr.

A la hora de elegir un frontal LED para hacer running se deben tener en cuenta varias características en función del tipo de carrera para el que lo vamos a utilizar. Cada vez son más las competiciones que se realizan de noche, y por tanto, es importante elegir bien el frontal adecuado para nosotros.

El trail nocturno es una modalidad que está ganando cada día más adeptos y en el mercado existen frontales LED de precios muy variados. Los frontales de trail running para profesionales son los más caros. En el otro extremo existen frontales más sencillos, pensados para corredores que los usan ocasionalmente. Estos frontales son mucho más asequibles.

Los mejores frontales LED para correr baratos.

Linterna frontal EECO. Se trata de una linterna frontal LED con 8 modos de funcionamiento, genial para distintas actividades, no solamente correr. La iluminación del frontal es bastante potente, con 300 lúmenes puede alcanzar una distancia de 180 metros. A pesar de ser muy ligera (únicamente 70 gramos) tiene una autonomía de 30 horas de funcionamiento, recargable mediante USB. Es un frontal LED muy económico a la vez que completo, las reseñas de los usuarios son la mejor muestra de su buena relación calidad precio.

Luz para running de Vulcano Eye. Si lo que buscas es un frontal LED para llevar en el pecho, este además de barato viene equipado con la luz trasera de seguridad para que nos vean bien los demás. Con una potencia máxima de 500 lúmenes también es recargable por USB y permite varios modos de funcionamiento. La dirección del haz de luz es ajustable, por lo que podrás apuntar con mayor o menor inclinación al frente dependiendo de la necesidad.

Linterna frontal OMERIL. Este es otro frontal LED recargable por USB muy parecido al de la marca EECO que vimos al principio. Su batería es de 1000 mAh en lugar de 1200 mAh pero a favor tiene mejor protección frente a líquidos, IPx5 frente a IPx4. También tiene algo menos de potencia lumínica, 200 lúmenes. Esta característica no podemos decir que sea mala, para muchos es una cantidad de luz suficiente y el consumo será menor, compensando así el menor tamaño de la batería.

Conoce el uso que le vas a dar al frontal LED.

Dependiendo del tipo de corredor con el que nos identificamos tendremos que valorar las opciones de iluminación para correr que tenemos disponibles. No es lo mismo salir a correr de forma ocasional, hacer trail running (en ambos casos vamos a necesitar la luz durante un par de horas como máximo) que practicar ultra trail, donde vamos a necesitar la luz por un periodo mayor a 5 horas, pudiendo llegar a ser varias noches. En el primer caso nos valdrá con linternas de menos lúmenes y más ligeras. Para las carreras largas, la autonomía necesaria va a  requerir linternas con mayor batería y una potencia constante más elevada, motivo por el que su consumo es mayor.

En cualquier caso siempre es aconsejable llevar una batería o pilas de repuesto. Algunos corredores más previsores incluso prefieren llevar un frontal extra por lo que pueda pasar.

Si queremos un frontal barato para correr en la ciudad, con menos de 100 lúmenes nos será suficiente. Es lo recomendable para no molestar a otras personas que podamos encontrarnos e incluso a los coches, que podemos acabar deslumbrando. Un valor añadido para correr en ciudades puede ser la luz trasera de señalización que traen algunos frontales.

Si buscamos un frontal profesional de trail, también podemos utilizarlo para correr en entornos urbanos. Usando su modo de funcionamiento de menor intensidad irá genial. El único inconveniente es que los frontales para trail running son mucho más voluminosos y pesados, ya que sus prestaciones requieren mayor potencia para ver bien los obstáculos en entornos técnicos. La batería debe ser capaz de alimentar el frontal LED durante un largo periodo de tiempo, y el aumento de su capacidad es proporcional al peso.

Si eres corredor nocturno te interesa leer los consejos para correr de noche con seguridad.

¿Luz en la cabeza o luz en el pecho?

Los frontales de luz para la cabeza son los más populares pero existe la posibilidad de llevar la luz sujeta al pecho. Hay quien la prefiere en el pecho porque les resulta molesto la presión de la goma en la cabeza y el sudor que se acumula en la frente.

Si te decides por una luz en el pecho debes tener en cuenta que al girar la cabeza la luz no acompaña a la vista. No es un gran problema porque nuestro sentido de la marcha es siempre hacia delante pero si miras hacia atrás deberás girar el cuerpo para ver algo. Una ventaja de llevar el foco en el pecho es que también nos quitamos la sensación de rebote y vibración, producida por la inestabilidad del frontal de luz moviéndose al correr.

La inestabilidad se produce por el hecho de llevar todo el peso concentrado en la parte delantera de la cabeza. Muchos modelos traen la batería en la parte trasera o permiten llevarla en la mochila conectada para reducir el peso y por tanto ser más estables.

La solución de muchos corredores para reducir la presión que ejerce el frontal en la cabeza y al mismo tiempo acumular el sudor, es llevar una cinta de correr o pañuelo en la frente. Con la cinta también vamos a incrementar la estabilidad del frontal LED puesto que podremos ajustar mejor la goma.

Tanto el sistema frontal en la cabeza como en el pecho puede traer una luz trasera. Normalmente es de color rojo y viene muy bien como señalización extra de los reflectantes que podamos llevar en la ropa. Además en algunas competiciones será obligatoria esta luz.

Consejos de uso del frontal LED.

El primer consejo para alargar la duración de la batería durante el entrenamiento es disminuir la intensidad de la luz al correr a un ritmo de carrera bajo. Será necesario aumentar la intensidad de luz si aumentamos la velocidad. Por ejemplo, haciendo una bajada o si también utilizamos la luz para montar en bicicleta. Esto es así de simple porque al ir más lento es suficiente iluminar a menor distancia.

Otro consejo si salimos a correr a bajas temperaturas es llevar la batería en la mochila o entre la ropa. Debemos llevarla lo más cerca posible del cuerpo, resguardada del frío lo máximo posible. La duración de la batería puede verse muy afectada funcionando con frío. En este caso, tendremos en cuenta aquellos frontales que vienen con cable extensible.

Para un uso del frontal en condiciones de humedad asegurarnos de que cumple un mínimo grado de protección IP. Algunos frontales baratos no mencionan esta característica, pueden ser muy potentes en iluminación pero durarán unas pocas salidas si los utilizamos en entornos con elevada humedad.

Conclusiones.

Si queremos un frontal para la cabeza debemos elegir uno lo más ligero posible y que tenga el peso distribuido. Todo el peso concentrado en la parte delantera lo hará más incómodo.

Si entrenamos en entornos con algo de iluminación, como parques en la ciudad. Es preferible una potencia máxima del frontal no muy elevada (200 lúmenes como mucho), pesará menos y tendrá mayor autonomía.

El rango de precios que podemos encontrarnos es bastante amplio, por lo tanto elegir bien el uso que vamos a darle al frontal nos puede ahorrar bastante dinero. Si buscamos un frontal LED barato, por menos de 20 euros vamos a tener soluciones básicas que pueden convencer a muchos usuarios. Para un uso profesional y carreras de larga duración la comodidad y la eficiencia es muy importante. Por 50 euros vamos a ver buenos frontales, pudiendo llegar a gastarnos más de 150 en la gama alta de algunas marcas.

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