Cómo revisar la instalación eléctrica de una vivienda

Cualquier usuario puede revisar que la instalación eléctrica de una vivienda funciona adecuadamente. En esta entrada te contamos cómo comprobar el cableado y los diferentes componentes que forman la instalación eléctrica para encontrar posibles anomalías.

Cada cuanto tiempo es necesario comprobar la instalación eléctrica.

En las viviendas particulares no es obligatorio realizar ningún tipo de revisión de la instalación eléctrica. Sin embargo, es recomendable realizar periódicamente una serie de comprobaciones, para garantizar que todos los componentes se encuentran en buenas condiciones. A continuación, veremos en detalle las comprobaciones que hay que realizar.

Por otro lado, existe un conjunto de instalaciones que tienen que pasar una revisión cada 10 años. Son las instalaciones que se encuentran en zonas con mucha humedad, negocios, y los lugares de pública concurrencia. Se consideran locales de pública concurrencia los hospitales, pabellones, auditorios, parques de atracciones, templos, museos etc. Los centros de trabajo se consideran de pública concurrencia si superan un aforo de cincuenta personas. En definitiva, tienen la obligación de revisar la instalación eléctrica todos aquellos lugares donde hay una instalación de potencia considerable y, por lo tanto, existe mayor riesgo de producirse un problema eléctrico.

Puedes consultar en detalle cuáles son los lugares de pública concurrencia en el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT) aprobado en el año 2003. Busca en el documento “INSTALACIONES EN LOCALES DE PÚBLICA CONCURRENCIA”.

Comprobar el cuadro eléctrico.

La primera comprobación que tenemos que hacer consiste en abrir nuestro cuadro eléctrico y comprobar que el interruptor diferencial se activa correctamente. Para ello, existe un botón de prueba, se identifica normalmente con una T (test):

botón de prueba del diferencial

Al pulsar el botón de test se tiene que cortar la corriente eléctrica de toda la vivienda. En caso de no funcionar la prueba hay que cambiar el diferencial.

Otros elementos de protección imprescindibles que encontramos en el cuadro eléctrico son los magnetotérmicos. El hecho de que no salten nunca no es suficiente para considerar que la instalación se encuentra en buenas condiciones.

Algunas instalaciones antiguas no están preparadas para conectar cargas de consumo muy elevado, como puede ser una placa vitrocerámica o un horno eléctrico. Después de incorporar un electrodoméstico de gran consumo en nuestra casa tenemos que revisar la instalación eléctrica para protegerla de sobrecalentamientos y cortocircuitos. Asegúrate de tener capacidad suficiente en el circuito que lo vas a conectar. Para ello, comprueba que los magnetotérmicos y las secciones del cable utilizado son los adecuados. Además, como veremos al final de la entrada, en estos casos hay que revisar la potencia eléctrica contratada.

Detectar fugas de corriente eléctrica.

Las fugas son pérdidas de energía que se producen en la instalación y que no se deben al consumo de las cargas que tenemos conectadas. Se pueden deber a causas muy diferentes, pero una de las más probables en instalaciones que tienen mucho tiempo es el propio deterioro de los cables. Si el aislante está roto en algún punto donde puede haber contacto con otros conductores (una tubería, por ejemplo) se produce una fuga de corriente.

Para comprobar si hay fugas de corriente en la instalación eléctrica desconecta todos los aparatos que tengas conectados y apaga todas las luces. Si en el contador eléctrico no registra ningún consumo, no hay fugas. En los medidores analógicos el disco tiene que dejar de girar, en los digitales se detendrá el registro.

Revisar los enchufes de la instalación.

La comprobación de enchufes y llaves de la luz puede resultar una tarea minuciosa y paciente si queremos revisar toda la instalación.

Si se trata de una revisión periódica de la instalación, suele bastar con analizar aquellos enchufes que han tenido un uso más intensivo, o en los que aprecies un problema de forma puntual, como pueden ser los que chispean cuando conectas tus aparatos. En una primera inspección ocular podrás ver el estado de las tomas de corriente, lo ideal es que se encuentren fijas en la pared. Muchas veces pueden estar un poco sueltos por la fuerza que hacemos cuando conectamos y desconectamos cualquier cosa.

Lo que hay que hacer es retirar las protecciones de plástico de la toma de corriente y apretar con un destornillador los contactos, que pueden haberse aflojado con el paso del tiempo. Si después de comprobar un enchufe, te sigue dando problemas, cámbialo por un enchufe de pared nuevo, los modelos sencillos son baratos.

Es muy importante que para tocar en los enchufes bajes los plomos, así trabajarás con total seguridad.

Contratar la potencia eléctrica necesaria.

La potencia eléctrica contratada son el total de kW que podemos consumir de forma simultánea en nuestra vivienda. El principal motivo por el que saltan los plomos en una instalación es tener una potencia contratada insuficiente.

A la hora de revisar una instalación eléctrica, no queremos que los plomos estén saltando continuamente, por lo tanto, hay que conocer de forma aproximada la potencia máxima que podemos alcanzar. Si contratamos una potencia inferior, el diferencial saltará al llegar al límite contratado. Por ejemplo, si en la vivienda se quiere poder cocinar en la vitro a la vez que funciona la lavadora y el frigorífico, tienes que sumar la potencia que consumen los tres electrodomésticos a la vez.

La potencia contratada es un coste fijo de la factura de la luz. Cuanto menor es la potencia eléctrica contratada mayor es el ahorro en la factura. Por este motivo, nunca interesa tener más potencia de la necesaria. Antes de realizar un cambio en tu contrato de electricidad asegúrate de elegir los kW necesarios, ya que tu compañía eléctrica te cobrará tanto por aumentar como por disminuir la potencia contratada. El valor de potencia contratada es un concepto que se puede consultar en la propia factura.

Trabaja con seguridad.

Como has podido ver, revisar la instalación eléctrica no es una tarea complicada ni tampoco requiere mucho tiempo. No obstante, algunas instalaciones pueden resultar complejas, o son muy antiguas. Por tu seguridad, usa siempre el equipamiento adecuado, no vayas descalzo y utiliza herramientas con aislamiento eléctrico. Ante cualquier problema detectado en la revisión que no puedas resolver, llama siempre a un electricista.

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