Comprobaciones cuando un sensor de movimiento no funciona.

Cuando un sensor de movimiento deja de funcionar, y no sabemos el motivo, se pueden realizar una serie de comprobaciones para averiguar lo que está fallando. Vamos a ver los tipos de detectores de movimiento que se emplean normalmente en las instalaciones eléctricas y que podemos hacer cuando empiezan a fallar o directamente no funcionan.

Comprobar que lo que está fallando es realmente el sensor.

Los detectores de movimiento tienen aplicaciones muy variadas, algunas muy comunes, como pueden ser activar el mecanismo de apertura de una puerta automática y encender la iluminación de una habitación. Desde el punto de vista del circuito que se pone en funcionamiento son usos muy diferentes. En el primer caso, existe una componente mecánica, como es el motor eléctrico que abre la puerta, y en el segundo caso, la instalación eléctrica solamente se compone del sensor y unas bombillas a las que tiene que llegar la corriente cuando hay presencia física.

Puesto que podemos encontrarnos con instalaciones de todo tipo, hay que analizar que cada cosa funciona de forma aislada. Siempre que sea posible, para saber si falla realmente el detector de movimiento o es otra cosa, revisaremos los elementos que componen nuestra instalación.

En muchas ocasiones resulta evidente, y las comprobaciones más fáciles son las primeras que tenemos que realizar. Por ejemplo, debes asegurarte de que no hay una bombilla fundida, no han saltado los plomos, la puerta no se encuentra atascada, etc.

Tipos de sensores de movimiento.

Una vez estamos seguros de que el sensor de movimiento no funciona, es importante conocer el tipo de sensor.

En principio, todos los detectores de movimiento funcionan de la misma manera: cuando detectan presencia física en su entorno, actúan conectando un circuito eléctrico, al igual que un interruptor, pero de forma automática. No obstante, hay diferentes tipos de sensores de movimiento dependiendo de la tecnología que emplean para realizar la detección.

Principalmente existen dos tipos de sensores o detectores de movimiento:

  1. Sensor de movimiento pasivo. Son sensores capaces de detectar las señales infrarrojas, es decir, se activan cuando hay un cambio de temperatura en su presencia de forma repentina. También se les conoce como PIR por sus siglas en inglés (Passive InfraRed). Configurados con cierto nivel de temperatura, detectan el movimiento de personas o animales en su rango de visión. Son sensores pasivos porque no emiten ninguna señal.
  2. Sensor de movimiento activo. Se denominan sensores activos porque, al contrario que los pasivos, emiten continuamente una señal. Su funcionamiento se basa en el tiempo que tarda la señal en ir y volver al sensor. Cuando no hay objetos en la zona de detección, la señal tarda un tiempo x, al ponerse un objeto en su presencia la señal tarda un tiempo menor que x porque rebota antes en dicho objeto, activándose de esa manera el sensor.

Dentro de los sensores de movimiento activos, estos se subdividen en función de la frecuencia que emplean para funcionar. Unos de los más utilizados debido a su sensibilidad y buen desempeño en espacios amplios son los sensores de microondas, además detectan el movimiento detrás de un cristal.

La importancia de conocer el tipo de sensor.

Aunque por la definición pueda parecer que los sensores de movimiento detectan todo tipo de presencia, ya hemos visto que los sensores PIR solamente detectan las fuentes de calor. Por ejemplo, los sensores ultrasónicos que se ponen en los vehículos para el aparcamiento son sensores de movimiento activo. En este caso es el propio vehículo el que se mueve, pero la función es la misma, al acercarnos a los obstáculos se detecta su presencia y se activa el aviso al conductor mediante un pitido. Aquí no se pueden utilizar sensores PIR porque evidentemente hay que detectar cualquier tipo de objeto.

Por este motivo, cuando un sensor de movimiento no funciona es importante saber de qué tipo es.

Fallos más comunes de los sensores de movimiento.

Los sensores pueden fallar de dos maneras diferentes, o bien no se activan cuando hay un movimiento, o al revés, se activan cuando no hay movimiento aparente.

  1. El sensor de movimiento no se activa.
  • Comprueba que hay alimentación y la tensión es la necesaria para alimentar el dispositivo.
  • Ajusta el área de detección correctamente, tanto la distancia como el ángulo de cobertura horizontal.
  • Si es un sensor PIR ten en cuenta que no detectan movimiento detrás de superficies transparentes como pueden ser cristales.
  1. El sensor solamente se activa ante algunos movimientos.
  • En este caso el fallo también puede estar ocasionado por un ajuste del área de detección incorrecto. Compruébelo.
  • Las lentes del sensor están sucias o cubiertas de polvo. Puedes limpiar las lentes con un paño humedecido.
  1. El sensor se activa sin aparentemente ningún movimiento.
  • Si es un sensor PIR asegúrese que la instalación no se ha hecho en una zona con cambios bruscos de temperatura. Nunca debe recibir los rayos solares directamente.
  • Los sensores de movimiento se activan ante reflejos de luz en el agua, no intente cubrir un rango de detección en zonas como piscinas o simplemente superficies donde se puede encharcar el agua de la lluvia.
  • Además de los reflejos en el agua, cualquier reflejo solar o incidencia directa de otra fuente de luz puede activar el sensor, por ejemplo, las luces de un coche.
  • ¡Cuidado con el aire! Aunque pueda parecer una tontería, en muchas instalaciones en exterior, o en interior donde hay corrientes de aire, algunos objetos pueden ponerse en movimiento y no les echamos cuentas al realizar la instalación. Estos objetos pueden ser desde cortinas hasta las ramas de un árbol, observa bien lo que tienes alrededor que pueda moverse y activar el sensor.

Comprobar si el fallo está en la electrónica del detector.

En determinadas ocasiones, cuando hemos hecho las comprobaciones anteriores y el sensor sigue sin funcionar, se puede realizar una última comprobación para aquellos casos que se activa sin presencia de movimiento. Tienes que tapar el PIR con un trapo, por un tiempo suficiente para que pueda ocurrir el problema, si te ocurre un par de veces al día de forma aleatoria, cúbrelo un día completo. Si estando cubierto compruebas que se activa el PIR, el problema lo tenemos en el circuito, bien el cableado o bien la electrónica en el interior del dispositivo.

Si tienes alguna duda sobre las conexiones de un sensor en una instalación eléctrica, te recomiendo leer cómo realizar la instalación de un sensor de movimiento donde se muestra con un esquema sencillo un circuito para controlar una fuente de luz.

Reemplazar el sensor.

Si después de realizar las comprobaciones que hemos visto, tu sensor de movimiento sigue sin funcionar, posiblemente tengas que reemplazarlo por uno nuevo. Hay muchos modelos disponibles, como recomendación te dejamos este de aquí que puedes encontrar en Amazon:

Es un detector PIR de pared con un rango de detección de 12 metros en un ángulo de 180° y permite ajustar el tiempo de operación entre 10 segundos y 15 minutos.

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